Blasphemous es un viaje a través de un mundo oscuro y perturbador que destaca por su arte y su capacidad de recompensar la perseverancia.
Hollow Knight es el mejor Metroidvania que existe: un juego perfecto que destaca. Es una obra sobresaliente, sin igual en su género.
No te desesperes con la complejidad inicial de sus sistemas. Una vez que descifras las reglas del bucle y empiezas a acumular un arsenal de poderes sobrenaturales, Deathloop se revela como una de las experiencias más satisfactorias y originales de los últimos años. Es un rompecabezas de asesinatos que, una vez dominado, te hace sentir como el amo y señor del tiempo.
La trilogía moderna de Hitman destaca como el mejor ejemplo de sigilo de su generación, gracias a un diseño tipo sandbox donde cada misión ofrece total libertad
RoboCop: Rogue City es un juego hecho por fans, para fans. Es una experiencia entretenida y nostálgica, ideal para quienes llevaban años esperando un buen juego de RoboCop.
Dragon’s Dogma 2 destaca por su apartado visual, su mundo abierto y sistema de combate profundo. Sin embargo cae en la repetición, con combates que pierden sorpresa al volverse predecibles y una historia que resulta cliché y olvidable.







