Leer una vieja revista es como una máquina del tiempo y ver el mundo congelado en el momento. Estos números de Club Nintendo congelaron grandes momentos.
Gus Rodríguez deja un enorme hueco en la industria de los videojuegos del mundo hispano, pero también deja escuela, enseñanza y a muchas personas a quienes inspiró.
Nintendomanía era una tradición sabatina para todos, ya no sólo nos levantábamos a ver Los Caballeros del Zodiaco sino que también Nintendomanía era una obligación.