
La serie Final Fantasy ha pasado por tantas cosas y tiene tantas iteraciones que todos tenemos nuestros favoritos, ya sea la era de 8, 16, 32, 128 o 256 bits, hay mucho Final Fantasy entre nosotros. Estos son los mejores juegos de la serie (que he jugado).
Aclaración, no he jugado Final Fantasy XIII (ni sus secuelas), ni tampoco Final Fantasy XV, misma historia para los dos Final Fantasy XI Final Fantasy XIV, ni tampoco las versiones de Nes.
9- Final Fantasy X-2

La primera verdadera secuela de un Final Fantasy no fue un buen inicio y, como lo vimos posteriormente, los errores continuaron repitiéndose casi ilimitadamente durante muchos años posteriores. Final Fantasy X-2 fue un juego extraño que cambió mucho lo que pensábamos era un Final Fantasy.
Final Fantasy X-2 no era un Final Fantasy de fantasía, tampoco era futurista, no tengo idea qué se suponía que era pues, en este juego, la sacerdotisa Yuna ha cambiado, de ser una poderosa maga a convertirse en una ídolo del pop (WTF?) y junto con su prima (-) y su nueva amiga emo, Payne se cambiarían de ropa una y otra vez para, literalmente, volver realidad un sueño.
Final Fantasy X-2 es algo así como el sueño guajiro del fan de Sailor Moon que quiere meterlas a la fuerza a un RPG pues las tres chicas (las únicas a quienes controlarás en todo el juego) realizan transformaciones de trajes para obtener poderes. Estas transformaciones realmente no están tan mal pues funcionan como el Job System del Final Fantasy V pero su contexto tan rosa hace que se vuelva un tedio el hacer los cambios.

En cuanto al sistema de juego, no se trata de un mal juego, pero su historia tan glam, su toque femenino tan fuerte y el hecho de ser secuela de un Final Fantasy que no era tan bueno en primer lugar, lo vuelven un título que, en mi opinión, es el peor Final Fantasy que he jugado (aunque no dudo que los Final Fantasy XIII estén peor).
8- Final Fantasy X

El primer juego de la serie en llegar al PS2 fue un festín tecnológico pues contó con los mejores gráficos vistos en la consola hasta aquel momento, voces para prácticamente cada personaje del juego (incluidos NPC) y una nueva forma de conocer Final Fantasy, lamentablemente el salto generacional no fue fácil.
Final Fantasy X sentó las bases para muchos RPG posteriores con su Sphere Grid, que fue muy copiado para el desarrollo de personajes, pero tuvo desaciertos importantes como un casting de personajes no muy interesante (en mi opinión) y un protagonista relativamente desagradable, así como una historia muy pero muy revuelta en que sueños están vivos y una ballena y juegan waterball y…

Sin embargo el sistema de juego sólido y clásico sirvió para hacer que el título destacara pues, a fin de cuentas, a la hora de jugar era realmente Final Fantasy, con su sistema de turnos, magias y summons tan bueno como siempre, y con novedades destacadas como la capacidad de cambiar de personaje a media batalla. También es el juego con el end theme más rockero de todos y uno de los que siempre me hace llorar al final, pues aún con todos sus defectos, la historia de padre/hijo y ese romance cortado antes de nacer realmente pegan.
7- Final Fantasy VIII

Debo ser honesto, Final Fantasy VIII es un juego muy polarizante para mí, por un lado fue el primer juego que me hizo decir wow por una cinemática (su inicio) y tanto me asombró que, no te miento, vendí mi N64 para hacerme con el juego original; no sólo eso sino que este juego, aunado a una frágil amistad de aquellos años, realmente puso en problemas mi amistad con Luis pues este otro sujeto, cizañero, metía veneno en contra de Luis y me llevó a nunca prestarle el juego (claro que lo compensé con el tiempo).
Y por otro lado, el juego me resultó bastante malo, su sistema de juego molesto, sus personajes relativamente desagradables y su historia tan revuelta, me hicieron considerarlo como el peor Final Fantasy durante algún tiempo.
Con los años lo he revalorado un poco y puedo ver que Final Fantasy VIII es un producto de su época, sus personajes son claras referencias a la moda imperante de finales de los 90s (al estilo Backstreet Boy y Spice Girls) y su historia, si la ves desde el punto de vista de la teoría de un fan (la cual ha sido desechada tiempo atrás pero prefiero creerla), no es mala.
Final Fantasy VIII hizo muchas cosas interesantes como mejorar notoriamente los gráficos en comparación con su predecesor, apostó por un estilo más maduro, dando a los personajes proporciones realistas, y se enfocó en una historia de amor, la cual claramente ahuyentaría a la “target audience” de mi generación.

En retrospectiva los personajes no estaban tan mal, Squall, el protagonista, tenía buen diseño y una personalidad diferente de lo usual, más cabrón, enojado, que la mayoría. Rinoa, la coprotagonista, era bonita y dulce, y su historia de la teoría del fan, Rinoa-Ultimecia, realmente le da una nueva dimensión a este personaje y a todo el juego. El resto del elenco, sin ser espectacular, no era realmente tan terrible.
Pero el problema infumable es el sistema de juego, específicamente la forma de hacerte fuerte mediante la magia, que te llevaba a horas de grinding que se volvían tediosísimas; aunado a los impresionantes summons, que eran geniales al comienzo pero hartantes cuando los veías por veinte veces cada uno, convertían a este juego en algo un poco pesado de tolerar.
Como sea realmente Final Fantasy VIII no era tan malo y fue el primero que dominé al 100%, quizá fuimos duros en un inicio, aunque tampoco es uno de los mejores.
6- Final Fantasy IX

Prepárate a odiarme, uno de los Final Fantasy más apreciados es, en mi opinión, uno de los peores. Y es que Final Fantasy IX es un juego que, así como hace bien muchas cosas, falla en otras que a mí me resultan imprescindibles.
Si bien el sistema de juego clásico está muy bien representado, los gráficos y la música son de primer nivel, y el mundo medieval es uno de los mejor realizados en la franquicia; los personajes y la historia, dos elementos que a mí me pesan mucho, fueron de las principales patas cojas de este juego.
Final Fantasy IX es, en mi opinión, el juego con el peor diseño de personajes de toda la serie, así como el que tiene el peor casting de todos. Aunque cada Final Fantasy tiene sus personajes feos, Final Fantasy IX tiene demasiados en este rubro, más bien, todo su casting llega al rubro de lo feo.

El estilo artístico de los personajes, los cuales retornan a lo SD de la serie clásica, simplemente no me hizo click, todo el juego tiene un aire de Disney que a mí no me gusta nada. Los personajes van de lo humorístico (Steinner), a lo raro (Freya) o a lo simplemente bizarro (Quina), y ninguno me resulta un personaje que yo quiera usar. En una serie que solía tener personajes cool, que uno deseaba ser, Final Fantasy IX es el juego que NO lo hace.

Rematado con uno de los peores protagonistas, Zidane, cuyo nombre me era imposible desligar del famoso futbolista (el mejor del mundo en aquellos tiempos), cuyo diseño era también muy extraño, con apariencia simiesca, cola de Gokú (la cual no recuerdo para qué diablos servía o qué representaba) y uno de los villanos peores diseñados de toda la serie, Final Fantasy IX la verdad no me gustó mucho.


Afortunadamente su sistema de juego fue suficiente para hacerlo bueno, lejos quedaron los errores del Final Fantasy VIII y, aunque no era un sistema propositivo, al menos era tan clásico que se volvió disfrutable, Aun así se trata de un juego de la parte baja de mi escala.
5- Final Fantasy V

El gran ausente de la época dorada de Final Fantasyfue el quinto juego, el cual no llegó oficialmente a América durante muchos años. Tras la fama obtenida por la serie, muchos nos hicimos del ROM para poderlo jugar y ver aquel juego que nos habíamos perdido entre los mejores juegos que nos tocó jugar.
Final Fantasy V es un juego extraño, quizá sea el que tenga la peor historia (ni siquiera recuerdo de qué se trataba) y es el título con el casting más limitado que hay, pues sólo juegas con cuatro personajes y… ya.
Aunque bueno, si bien sólo hay cuatro personajes, cada uno de ellos puede acceder a una gran cantidad de Jobs que cambian sus funciones y apariencia, dando así la impresión de tratarse de un elenco más basto.
Final Fantasy V es un juego extraño, de colores vívidos y con una escala que se siente menor a la que conocemos en otros juegos de esta serie, así como también tiene a uno de los peores villanos, uno que, al parecer, simplemente sale y… ya. Pero su sistema de juego tiene suficiente carnita para darte un buen tiempo de diversión.
4- Final Fantasy IV

El primer Final Fantasy de Snes es el que conocimos como Final Fantasy II, que finalmente se ha convertido en el Final Fantasy IV y que es uno de los más recordados de la serie. Si bien los gráficos no son muy espectaculares, incluso para su tiempo, tiene lo suficiente para convertirlo en uno de los más queridos por los fans.
Su sistema de juego es muy clásico, cada personaje que encontrarás tiene habilidades específicas y el juego nunca te deja armar tu equipo, más bien te da y quita personajes a intervalos regulares siguiendo una historia muy fija. Este modo de juego, un tanto atípico, permite un mejor desarrollo de la historia a cambio de menor personalización pues los personajes van y vienen en momentos determinados de la trama.
Con algunos momentos muy memorables, como el crecimiento de Ridya, las múltiples traiciones de Caín y hasta el giro de tuerca de Golbez, Final Fantasy IV es un muy buen juego que brilla con luz propia y que puede ser disfrutado aún hoy en día.
3- Final Fantasy XII

Aunque para algunos Final Fantasy XII sea considerado uno de los patitos feos, tiene suficientes puntos a favor para que lo considere así de alto en mi lista. Con excelentes gráficos para su tiempo, un mundo interesante, sistema de juego que mezcla lo nuevo con lo viejo (me recuerda un poco a Quest 64, y sí, a mí me gustó Quest 64) y una buena cantidad de personajes agradables, Final Fantasy XII es realmente uno de los mejores juegos en esta longeva serie.
Sí, hablemos del elefante en el cuarto… Vaan, y de una vez también Penelo, este par de personajes no tiene nada qué hacer en la historia, y si bien no podemos decir que sean molestos, pues hacen muy poco, sí son definitivamente intrascendentes para la situación global que se vive en este juego. Podemos decir que están ahí para vivir una aventura y nada más, sin vínculos a nada de lo que sucede en el mundo; aclarando también que su inclusión fue forzada por los ejecutivos de Square-Enix por lo que sus partes jamás estuvieron planeadas.

Personalmente prefiero considerar a ese par como si de Vincent y Yuffie se tratara, personajes opcionales que están ahí, que pueden ser útiles, peor que no son elementos fundamentales de la historia. En sí Final Fantasy XII es un juego que se trata de Ashe, Balthier, Fran y Bash, quien, por cierto, era el protagonista original del juego y que fue reemplazado debido a que los japos no pensaron que un héroe maduro pegaría bien entre el público nipón.
Y aunque ese elenco tan corto pareciera poca cosa, existe una serie de personajes invitados que se unirán por tiempos a tu partida, extendiendo un poco su número durante los momentos más difíciles, personajes como: Reks, Larsa, Vossler, Heddas e, incluso, uno de los malosos, Gabranth (durante un pequeño ratito).
Aunque no dudo que de haber tenido una mejor dirección el juego hubiera sido mucho mejor (con una historia mejor enfocada en Ashe o Bash por ejemplo) pese a todos sus problemas de desarrollo Final Fantasy XII de verdad salió bastante bueno, con un divertido sistema de juego y un mundo interesante para explorar.
No exento de problemas, algunos poderes eran complicados de saber cómo demonios se hacían (como los limits), Final Fantasy XII tuvo suficiente calidad para convertirse en una despedida digna de la generación del PS2, y en el último buen Final Fantasy de la serie. Sí, le ha tomado tiempo el conseguir fans, pero poco a poco se ha revalorado y no dudo que, en unos años, seamos más quienes lo consideramos como uno de los tres mejores.
Ahh y no creas que me subí al tren del hype por el relanzamiento HD de este juego, lee mi reseña de este título aquí, una de mis primeras, escrita incluso antes de existir Nerdcast.
2- Final Fantasy VI

Para muchos, el mejor juego de Final Fantasy, para mí, bueno, ya ves que es el número 2; Final Fantasy VI es el primer RPG que jugué en mi vida, y claro que siendo un título tan bueno, eso haría nacer en mí la pasión por este género tan diferente de lo que yo estaba acostumbrado.
Jugar un RPG por primera vez, y en especial este juego, es algo para lo que el videojugador de los 90s no estaba preparado. La verdad mi primera impresión fue extraña pues no le entendía al juego, eso de usar comandos, de no ir por ahí brincando, el desarrollar a los personajes, ponerles puntos de habilidad, mezclar equipo, todo eso era nuevo y, por lo mismo, extraño.
Mi primera vez con Final Fantasy VI, y por consiguiente, con un RPG, fue torpe, como lo son todas las primeras veces, no tenía idea de qué hacer o a dónde ir. Recuerdo haber llegado hasta un oso en la montaña de Sabín y ya, no le pude ganar, no supe cómo jugar y me retiré de FFVI.
Pero Luis decía que era bueno, en Game Pro en español hablaban maravillas del título, la manera en que lo redactaban me hacía interesarme y, así, Luis me prestó su Final Fantasy VI ya avanzado, y no sólo eso, sino con el famoso bug ya hecho, con lo que tenía miles de todo.
Y así fue como jugué más a profundidad Final Fantasy VI, con un archivo ya iniciado, más allá de la mitad (dentro del fin del mundo) y así logré entenderle. Después inicié mi propio archivo y pude conocer toda la historia, quedé atrapado.
Pero no es perfecto, un defecto que notaba era que los personajes se volvían finalmente idénticos, pues todos aprendían todas las magias, y que las habilidades especiales se volvían inútiles en niveles avanzados; tampoco me agradaba Kefka, pues lo sentía como un simple clon del Joker.
Pero eso no hace desmerecer a este gran juego, uno de los mejores RPG de todos los tiempos.
1- Final Fantasy VII

Ok, sé que has de estar enojado (aunque afrontémoslo, lo veías venir), y pensarás “N00b” “Te gusta Final Fantasy VII porque es el primero que jugaste”. Y bueno, si leíste más atrás verás que no fue así, Final Fantasy VII fue el tercer juego de la serie que jugué.
¿Por qué es el mejor en mi opinión? Porque es el que más conectó conmigo. Si bien mi primera impresión de Final Fantasy VII no fue buena, pues esperaba otro juego medieval como Final Fantasy VI y Final Fantasy VI, el mundo y su ambiente poco a poco me fue tomando, y, principalmente, fueron sus personajes los que me engancharon.
Los personajes de los anteriores juegos de esta serie no habían hecho nada para mí, me resultaban planos, y es que todos se me figuraban iguales; todos eran un montón de buenazos con las mismas razones para luchar que cualquier otro, no parecían tener gran personalidad, y aunque sí trataban, el desarrollo quedaba a medias. De poco servía que Gau fuera salvaje en Final Fantasy VI, poco importó la redención de Cecil en Final Fantasy VI; sus participaciones en la historia no eran relevantes.
Pero con Final Fantasy VII no fue así, por primera vez reconocía claramente a los personajes (bueno, no a Caith Sith), sus personalidades jugaban un papel en la historia. Sus apariencias también eran muy distintas, con alturas, complexiones y movimientos totalmente diferentes. Lo más importante, sus historias resonaban conmigo y, aún hoy en día, recuerdo mucho de este juego.
Su sistema de juego también me gustó, aunque originalmente no me agradó que los personajes no pudieran usar todas las magias, como en Final Fantasy VI, pronto me di cuenta que eso los hacía diferentes, y como sus armas también eran diametralmente opuestas, los grupos de tres personajes siempre se sentían bien distintos.
Claro que tiene defectos, gráficamente es muy pobre, sin duda es un producto de su tiempo, dejado atrás por muchos juegos de PS1, el equipamiento de cada personaje también fue triste, solo arma, algo para el brazo y una reliquia… muy poco en su área de profundidad.
Pero sus personajes lo hacían especial, y es que Final Fantasy VII no falla en nada en este aspecto, salvo el mencionado Caith Sith, todos los demás son interesantes, carismáticos. Incluso los NPC como los Turks y Rufus se convirtieron en personajes agradables para enfrentar. Y claro, el villano, quizá el mejor diseñado de Final Fantasy, y aunque le faltaba un poco de diálogo, no cabe duda que todos quedamos impactados por Sephiroth.
Aunque tiene defectos, Final Fantasy VII es el juego que más disfruté de esta serie, en el que más me metí con los personajes, deseaba que Cloud se quedara con Tifa (que se pudra Aerith) y, no te miento, sentí feo cuando Tifa hizo de prostituta en una escena. Es por eso que Final Fantasy VII es mi juego favorito en esta larga serie, y parece que eso no va a cambiar.



Solo jugue los primeros 6 (el 1 y el 6 solo en las versiones de gba) y aunque jugue un poco al 7 y 8 nunca los termine (aunque tengo pendiente el 7 por pura cultura). El 4 fue el primero que jugue y es al que le tengo mas aprecio. Me encantan los caballeros del romance, ya empezar con dos de ellos me dejo enganchado el tiempo suficiente para entender como jugar un RPG, antes de eso yo era de puros juegos de accion mas directa como Contra, Megaman o Mario, ahora es uno de mis generos favoritos.
De cual es mejor, como la mayoria creo que el 6 es el mejor de media, pero es superado en varios aspectos por diferentes juegos de la franquicia.
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