Hace varios años escribí la historia de cómo fue mi rompimiento con Nintendo. Como todos los gamers del mundo, Nintendo fue mi primer amor pero hubo un momento que me sentí abandonado por ellos y, ante eso, avancé en otra dirección. Esa historia la puedes leer aquí, sin embargo no tiene mucho que ver con la que vas a leer en este momento puesto que las condiciones no son las mismas que las que se vivieron en aquella ocasión.
Yo no tuve un Xbox original pero debido al precio, a su fecha de lanzamiento y a los errores de la competencia, me hice de un Xbox 360 y ahí empezó una muy hermosa relación con la marca, convirtiéndose en mi consola de cabecera, aquella donde jugaba los juegos multiplataforma. Cierto que tuve PS3 pero siempre lo tomé como una consola secundaria, para ciertos juegos.
Posteriormente tuve mi Xbox One y, pese a la mala fama de la consola, también resultó ser muy disfrutable para mí; upgradeando al One S y One X, y en general con muy buenos resultados. Nuevamente debo decir que tengo PS4 pero, igual que aso con su antecesora, era una consola para ciertos juegos. Xbox One fue mi consola de cabecera.
Así llegamos a 2020 y al lanzamiento de Xbox Sexies X y Playstation 5; y a los pocos meses (debido a la escasez) me hice… claro, de un Xbox Series X. De inicio estuve muy cómodo y feliz pues su ecosistema es el mismo de Xbox One por lo que se sintió como seguir en casa: Mismos controles, mismos juegos, pero más poder. Aunque reconozco que la generación en sí ha quedado a deber, inicialmente no tenía quejas de Xbox.
Hasta que…
Tristemente mi rompimiento con Xbox no se debe a los juegos, estoy conforme con lo que hay, cierto que se ha visto menos bien respecto a generaciones anteriores, pero hay que reconocer que 2024 ha sido un buen año para Xbox con Hellblade 2, S.T.A.L.K.E.R. 2 e Indiana Jones and the Great Circle, que son los que me vienen a la mente en este momento. La alineación de 2024 de Xbox es quizá la mejor de la generación actual. Sin embargo es precisamente 2024 el año de mi rompimiento.
La razón no son las políticas de Xbox de llevar sus juegos a PC o incluso a Playstation 5; la razón es diferente, e incluso similar a lo que me pasó con el NES de 8 bits; una consola defectuosa.
Así de simple, mi Xbox Series X comenzó a fallar a finales del año pasado y los fallos se han incrementado. La consola se traba con juegos al random y eso la ha vuelto injugable. Inicialmente lo noté con algunos juegos de Gamepass como Atomic Heart y Ghostwire Tokyo, títulos que no podía jugar debido a que, a los pocos minutos de iniciarlos, el Xbox me mandaba al dashboard. Poco a poco más juegos se fueron añadiendo a la lista de fallas, volviéndolos injugables. No pude terminar Modern Warfare 2 por ello, apenas pude acabar The Quarry (gracias a su sistema de autoguardado fue posible terminarlo), e incluso juegos que antes funcionaban bien, como Insurgency Sandstorm, dejaron de funcionar, trabándose a los 10 minutos de juego.
Llevé mi consola a limpieza y reparación y no se solucionó el problema, traté de contactar a Microsoft y realicé todas las recomendaciones y nada funcionó. Intenté mandarlo a servicio con ellos pero no es posible debido a errores del sistema de Microsoft que no me permite guardar la dirección de recolección. Simplemente no podía hacer nada.
Además de ello la atención al cliente en México, que en la era del Xbox 360 fue de primer nivel, ahora es inexistente; las oficinas están en Estados Unidos o España y ya no es posible ponerse en contacto con ellos directamente; ahora usan bots para todo.
Cierto que no es la primera consola que me falla; me pasó con el NES, con mi PS1, con mi PS3; claro que con el Xbox 360 e incluso mi primer Xbox One me falló; sin embargo los precios de las consolas no estaban como hoy en día. Sí, reemplacé todas esas consolas fallidas con los modelos slim, pero en ese tiempo los modelos slim eran más baratos. Hoy en día me he topado con la desgracia de que las consolas no solo no han bajado sino que, ¡han subido de precio! Ante esa situación no me es posible reemplazar mi Xbox Series X.
Pagué casi 12 mil pesos por mi Xbox Series X en 2021; podría considerar 7 mil por una nueva en 2024, pero cuestan los mismos 12 mil pesos que en su lanzamiento. Además de ello las versiones nuevas se van incluso más arriba, llegando a 16 o 20 mil pesos, dependiendo la tienda.
La situación con Xbox era insostenible, pese a tener una enorme colección de videojuegos digitales en Xbox, hacer otro gasto de esa magnitud por LA MISMA consola no me era llamativo. Porque no hablamos de una mejora o rediseño como pasó con los modelos anteriores, que ofrecían algunas mejores; ahora hablamos de LA MISMA consola de su lanzamiento, sin cambios, y por un precio incluso mayor que el de introducción.
Así que me vi forzado a dejar a Xbox, una marca con la que estaba muy cómodo. Así estoy entre dedicarme al PS5 (que también tengo) y la PC, la cual recientemente adquirí con muy buenas especificaciones. Sin embargo es doloroso alejarme de un entorno en que me sentía muy bien. Todo Xbox me gustaba, su dashboard, sus juegos, su store, su Gamepass, su control; estaba feliz pese a no tener grandes exclusivos. Jugar en PC es una experiencia muy distinta, menos amigable, con muchas distracciones; mientras que PS5 no es un entorno agradable para México, con precios marcados en dólares y mucho más elevados que los de Xbox.
Así hoy veo hacia atrás y me despido de Xbox. La consola sigue ahí, conectada en el mismo lugar, a veces la enciendo para ver las ofertas o probar algún juego, pero incluso si no tengo un desperfecto, no confío más en mi Xbox, no puedo arriesgarme a comprar un nuevo juego que probablemente no podré jugar. Así parece que llega el final de mi era de Xbox, que fue prolífica, bonita, y acaba de una manera amarga, por condiciones mundiales de la economía y fallos en el servicio de reparación. Todo parece indicar qu eme volveré PCerdo, ya he empezado a inflar mi catálogo de Steam, GOG, Epic y claro, cambié mi Gamepass de Ultimate a PC Gamepass. Pero no es lo mismo y la sensación de ya no estar con mi Xbox me deja un vacío que espero el tiempo (y mi PC Gamer) pueda curar.