Algunas veces un libro, película, caricatura o videojuego puede tener un significado que va más allá de lo que la historia y sus personajes nos están contando a simple vista, encontrar ese significado oculto puede modificar la forma en que vemos dicha obra e, incluso, cambiar totalmente nuestra opinión.

¿Quién no recuerda la pifia que fue Final Fantasy VIII? Bueno quizá los Millenials no lo recuerden pero créeme, fue una piltrafa. En aquellos años las palabras Final y Fantasy significaban algo, eran juegos grado triple A que se esperaban con más anticipación de la que hoy en día sientes por un nuevo Grand Theft Auto. Tras un juego mesiánico como fue la parte VII, se esperaba realmente mucho del siguiente y la mayor parte de quienes lo jugamos nos vimos muy decepcionados al toparnos con personajes chillones y una historia que parecía no tener cabeza.

Sin embargo algunos años después circuló por internet una teoría muy interesante, sustentada en algunos indicios que el juego arrojaba. La teoría rezaba que Ultimecia, la villana final que aparecía de la nada (que no salía en los tráilers y que parecía que simplemente fue insertada con pegamento) no era realmente un añadido de último momento; según esa teoría la poderosa maga final no era otra que una Rinoa (el interés romántico del héroe) con el corazón roto. Final Fantasy VIII trataba del poder de colisionar diferentes épocas y, según la teoría, Rinoa tenía ese poder; la Ultimecia que vimos era Rinoa del futuro, destrozada por la pérdida de su amado y buscando de algún modo recuperarlo al volver atrás en el tiempo, topándose con ella misma y el susodicho amor perdido.

Esa teoría, sustentada con imágenes y algunos diálogos dentro del juego, fue bastante sonada en los foros de Atomix a inicios del nuevo milenio y arrojó una luz diferente sobre un juego universalmente odiado, con ello se llenaron algunos huecos y se logró dar coherencia a una entrada decepcionante de la serie, algunos incluso dejaron de odiarlo (aunque el sistema de Junction siguió siendo terrible).

Aunque desconozco si la teoría habrá sido comprobada o refutada, Final Fantasy VIII es un ejemplo de la meta-historia, de cuando existe un contenido oculto dentro de un argumento explícito. Seguramente habrás visto en algunos programas estadounidenses que se sitúan en un ambiente escolar, que el maestro de la clase de literatura pregunta a sus alumnos: “¿qué quiso decir el autor?” (Puedes ver eso en la película Halloween cuando Laurie responde esa misma pregunta casi al comienzo de la cinta), eso es una práctica para tratar de comprender el trasfondo de algo que parece simple pero que realmente no lo es, que se sustenta en algo más, con raíces que penetran muy profundo, en la mitología, tradiciones o filosofía.

Analicemos

En la serie de libros juveniles y las películas de Divergente, los personajes habitan un mundo postapocalíptico en donde los sobrevivientes están agrupados al interior de una ciudad amurallada (más bien rodeada de una barata malla ciclónica); por alguna razón los sobrevivientes han decidido organizarse en facciones que representan cinco virtudes: Valor, Verdad, Abnegación, Amabilidad e Inteligencia, las personas deben alistarse en alguna de esas facciones y desarrollarse en base a la virtud que ella pregona.

Ignoremos por un momento el hecho extraño de que sólo sean cinco virtudes, olvidemos también lo ilógico de que los personajes deban obedecer a una especie de sociedad comunista que manda a la guerra a chavitos de 16 años y veamos más allá. Divergente trata del concepto de pertenencia, de identificarse con algo y de la dificultad de conseguirlo, lo que aliena al individuo y lo convierte en un paria. En Divergente, aquellos que no logran alinearse a un solo estereotipo son… pues divergentes, y son rechazados. Consideremos también la edad de los personajes, de alrededor de 16 años, aún adolescentes, personas muy jóvenes. Divergente trata acerca de la aceptación y el rechazo que el adolescente busca y siente (después de todo es una novela juvenil); emula a una escuela en donde es fácil ver cómo se organizan diversos grupos en función de sus aptitudes: Atletas, nerds, mojigatas, y claro, siempre hay inadaptados, rechazados por los grupos mayoritarios que sienten ese deseo de encajar. Divergente se trata de esas personas que buscan un lugar y que no parece que encajen en alguno, y que eso mismo los hace encajar con otros como ellos (las películas como quiera apestan).

En Los Juegos del Hambre, nuevamente estamos en un mundo postapocalíptico en donde los sobrevivientes se han agrupado en distritos (es novela juvenil y la búsqueda de identidad es un tema que atrae a los jóvenes). En este mundo hubo una insurrección y, en castigo, se ha obligado que cada distrito ofrezca a dos jóvenes para participar en una lucha a muerte, en una especie de Juegos Olímpicos Mortales. La actividad, impuesta como medio de castigo a los insurrectos, termina convirtiéndose en una tradición que es televisada y disfrutada por aquellos en el poder.

Esta serie de novelas trata diversos temas y analogías, se ve obligada a seguir las reglas de utilizar gente joven pues el público al que va dirigido es joven, de ese modo los personajes tienen entre 12 y 18 años, justamente el rango de edad al que los libros van dirigidos. Sin embargo no acaba ahí, la historia trata del totalitarismo, del consumismo; los habitantes adinerados disfrutan de un evento creado como método de castigo mientras que los sometidos se han acostumbrado a esa vida que les tocó, la aceptan y tratan de adaptarse. Dar una buena imagen, aparentar ser algo que no eres, ofrece aceptación y beneficios extra que son interpretados como los Patrocinios, que permiten a los participantes la obtención de armas o alimento para sobrevivir más tiempo. Satiriza a los Juegos Olímpicos y a las competencias deportivas, en ellos el deporte pasa a segundo plano, lo importante es que los deportistas vendan, que atraigan marcas, que sean mercadeables.

En Un Mundo Feliz estamos ante un futuro utópico, la humanidad ha alcanzado la estabilidad, cada habitante del mundo es feliz del modo que es y no desea ser algo más, trabajos les han sido asignados desde el momento mismo de su concepción y llevarlos a cabo se ha convertido en el fin último de cada persona. Esta novela trata de la xenofobia, de la lucha de ideales, los personajes están impuestos a ser de un modo y aceptarlo, lo disfrutan, se ven complacidos con la vida que les ha tocado y no se imaginan algo diferente, sin embargo al llegar alguien de fuera su perspectiva choca con la que es aceptada y eso lleva a una constante lucha por someterse o morir.

En The Last of Us el mundo se ha venido abajo (sí, me gustan los apocalipsis) y un hombre, Joel, lo ha perdido todo. Es abordado por una chica que posee una cualidad que la hace especial (lo hablamos en un artículo pasado) y ahora tendrá que llevarla a salvo hasta un destino incierto.

The Last of Us trata de la paternidad y la resistencia del hombre por hacerse responsable de otra vida. Antes del fin del mundo Joel tenía una hija que murió trágicamente mientras que Ellie (la chica), nunca conoció a sus padres. Juntos formarán una relación paternal que le llevará a Joel a actuar de una forma que jamás pensó que volvería a hacerlo.  

En mi libro, El Programa GAMER, el tema principal son los videojugadores pero realmente no se trata de ellos sino de cómo los seres vivos somos condicionados por el ambiente, por lo que nos rodea. Implica la adopción de rutinas y la adquisición de habilidades, un cambio constante debido a la dinámica de la vida actual. En El Programa GAMER se plantea el hecho de que los videojugadores se han visto modificados por su afición, que les ha inducido capacidades latentes que pueden despertar en cualquier momento si las condiciones son adecuadas.

Los seres vivos no somos estáticos sino que nos modificamos todo el tiempo, afectándonos el uno al otro, siendo afectados por el ambiente y por otros seres vivos, y también nosotros cambiándolos a ellos; quizá un momento parece que vamos en una dirección y, si el ambiente lo permite, terminamos dirigiéndonos a otra diferente. El tema del condicionamiento por factores externos es lo que está debajo de mi historia apocalíptica, no se trata únicamente de monstruos o de videojuegos, no se trata de guerra y combate sino de algo más profundo, si lo lees quizá lo podrás comprender.

El Programa GAMER ya está disponible en Amazon, en formato físico y digital, por sólo 450 pesos más envío el primero (corrección, ya está a 377 pesos!!!) y 106 pesos el segundo. También puedes ir a la sección de Tienda y pedir una copia directamente conmigo, si lo deseas puede llevar dedicatoria.

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