En 2006 un juego nos hizo darnos cuenta que habíamos entrado a una nueva generación, ese fue Gears of War. Diez años después la serie trata de reinventarse con el cuarto juego lanzado pero algo no salió del todo bien.

Con mis reseñas en video temporalmente en pausa (más por decisión propia que otra cosa) me he visto envuelto en la encrucijada de qué hacer con mi opinión de GoW 4, título que recién terminé. Hay muchas cosas que quisiera decir de este juego pero no deseo otorgar una verdadera reseña así que más bien esto será una crítica.

¿Qué pasó? La serie GoW, que anteriormente fuera en orden ascendente en cuanto a calidad y escala, parece haber dado una serie de pasos hacia atrás con el cuarto juego que resultan inexplicables.

Los gráficos, la escala, los personajes, la historia, los ambientes, el contexto; todo parece haber retrocedido en GoW 4. Vamos por partes.

Aunque gráficamente no es un juego feo (ni se le aproxima), no representa una mejora sustancial sobre lo hecho en la tercera parte. GoW fue un juego destacado por su apariencia visual y era claro que de este, el primero de la actual generación, se esperaría un avance igual de pronunciado en este apartado. No fue así; GoW 4 se ve realmente típico en comparación con otros títulos ya en el mercado. Diez años pasaron en balde y este juego no causa el WOW! Que el primero nos produjo.

La gran guerra de la humanidad contra los Locust ha quedado atrás, este Gears es una aventura personal de un padre y su hijo, de un pequeño grupo que recorre parajes desolados para tratar de develar un misterio mayor. Aunque este concepto debiera introducir una narrativa más profunda, eso no sucede. La sensación de un gran peligro no está presente y todo el tiempo se siente que el juego te lleva de la mano en un camino vacío y sin vida. El enjambre (que a fin de cuentas son Locust evolucionados) no tiene gran justificación (cómo demonios aprendieron a disparar?) y la variedad de enemigos es risible, en especial al compararlo con Gears of War 3.

Y es que sin enemigos interesantes en un juego de disparos se pierde la mitad de la diversión. El juego se divide en dos partes, en la primera le disparas a robots sin carisma ni creatividad hasta que finalmente aparecen los monstruos, que al ser más como los Locust dan una mejor batalla pero cuya falta de variedad de criaturas hace que los enfrentamientos resulten monótonos.

¿Qué puedes decir de unos enemigos que sólo se te arrojan de frente para que los serruches? Y lo peor, lo hacen en tantas cantidades que, en esos momentos, sólo basta con dejar presionado un botón y el juego se juega solo. La variedad de enemigos hace que la estrategia de combate esté limitada.

El contexto, el escenario, también se vio afectado. Recientemente me puse a jugar Gears of War Ultimate y el mundo era interesante, creativo. Una escena oscura donde debías destruir tanques de propano para avanzar, un vehículo que, o dispara o se mueve, una lluvia de cristales que te daña, una fábrica subterránea llena de criaturas explosivas. Todo eso era creativo porque te quita de sólo disparar, debías variar tu acercamiento. En GoW 4 eso no sucede, el ambiente influye poco, es circunstancial y al poco rato las variaciones climáticas se terminan y olvidan. Los momentos que sacan de la rutina no son abundantes y poco haces además de caminar pasillos vacíos y disparar.

Los personajes no son terribles pero no tienen el carisma de los anteriores de la serie, razón por la que toda mención a los viejos COGS hace que el ambiente mejore, pero esto no es por certeza del juego sino por fallo de los nuevos personajes. JD, el hijo de Marcus Phoenix, no se siente como un personaje diferente tal y como lo fuera su padre, parece muy genérico, el típico capitán del equipo de futbol, un Tom Cruise joven (y rubio).

Todo el tiempo quedas esperando un momento épico, uno que no llega. Resulta anticlimático que simples cuatro personajes avancen sin problemas a lo largo de los cinco actos, casi sin ayuda externa. Y luego llegas al acto cinco y la historia acaba, así, en el acto más corto del juego, lo que te deja con un sentimiento de vacío.

Gears of War 4 no es que sea un mal juego pero tampoco es genial, divierte a ratos, aburre a otros, no logra igualar lo hecho por la trilogía original en ningún aspecto. Claramente están planeando una nueva trilogía, esperemos que el quinto juego haga mejor las cosas porque Gears of War no es poca cosa, merece más, merece ser candidato a un GOTY y con juegos como este eso no va a suceder. Lamentablemente siento que la reseña de Gamespot es la más certera, es un juego de 7 de calificación y eso es muy triste.

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